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UN PAÍS “REPERFILADO” EN QUIEBRA

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Cada vez suena más válido el nombre de nuestro boletín pues de eso se trata: o somos NOSOTROS los que decidimos sobre el destino de la Patria o son ELLOS, los que saquean todos sus recursos, la debilitan y hambrean a la mayoría de la población, en especial a los más desamparados: a los niños y a los ancianos y encarcelan y asesinan por la espalda y por políticas a miles de mujeres y hombres de todas las edades.

ELLOS han logrado, en base a mentiras, fabulaciones y confabulaciones, convencer a una mayoría que colocó a la mafia financiera y de familias locales, al frente de un gobierno poblado de CEOs cebados provenientes de las multinacionales extranjeras y oligárquicas.

El éxito logrado sobre la subjetividad en esa etapa fue enorme, en especial el de conseguir que el pobre se sienta culpable de su propia desgracia, en que el individualismo perverso penetre en las mentes de millones de seres, no sólo “mediocratizándolos”, sino haciéndoles perder su condición humana. Logrado ello, se habían preparado las condiciones para que se convirtieran, ese sector de las masas, en militantes del saqueo del que no sólo no recibirían nada sino serían afectados reduciendo “gradualmente” pero sin pausa, sus calidades de vida.

¡Que no te tomen por boludo, clamaba Navarro desde C5N y fue echado! ¡Que un pobre vote por Macri tiene que ser muy boludo! declaraba Mujica… En el libro “Cavallos Salvajes” (sobre la maldita convertibilidad) escribí un capítulo sobre dicha palabra y recurrí al diccionario lunfardo escrito por Hugo Casullo y así se lo definía al boludo: “tonto, lerdo, de poco alcance”. Por otra parte, ya don José Ingenieros, había definido, en El Hombre Mediocre, a aquel sector de la sociedad donde el ciudadano poseía la cabeza como adorno. El que era incapaz de pensar con su propio cerebro. Juntando ambas definiciones nosotros creamos una nueva categoría: analfabeto funcional asignada a las personas que, contando con educación formal (pueden ser profesionales exitosos en sus disciplinas, docentes, trabajadores especializados, etc.) no lograron poseer el instinto de discernir y, además, creen que lo lograron, los que los torna más peligroso socialmente y más propenso a convertirse en boludos, auque no lo parezcan.

El analfabeto funcional es el hombre (y mujer) mediocre definido tan bien por José Ingenieros. Es también, en los aspectos referidos a su relación con el medio social en que se desarrolla, un boludo. Es decir, un ser de poco alcance, torpe y lerdo tan bien definido por el diccionario lunfardo.

El mediocre aprendió mal y por eso es mediocre, porque confía en lo que aprendió sin cuestionárselo. En cambio, el analfabeto funcional no aprende sino repite lo que otros le dicen. Y en su autodefensa natural, lo que otros le dicen él cree que surge de su propia cabeza. Es decir, lo medios de comunicación lo usan, le hacen creer que lo que dicen y publican esos grandes medios es recogido de lo que ellos piensan. Así logran que se conviertan en difusores gratuitos de sus políticas; políticas que, gradualmente, van a también a destruirlos, logrando de esa manera, que muchos de ellos declaren, como si fueran dichos epopéyicos: al inicio “se robaron todo” sin explicación o con argumentos falsos tomados de los “medios” y más adelante, cuando la frase pierde brillo: recita “prefiero estar mal a que gane la yegua”. Sin duda una demostración muy clara de cómo se es mediocre y boludo simultáneamente, y eso lo convierte en un analfabeto social que es funcional a aquellos que han convertido en un “militante del odio”, pues es el odio inducido el principal combustible que consume como un manjar el analfabeto funcional, desconociendo su toxicidad o peor, aceptándola (“mentime que me gusta”)

¿Por qué incursionamos en estos temas? Porque el gobierno y el FMI nos sigue tomando por boludos, aunque la proporción del 50% se redujo a un 35% y posiblemente se reduzca aún más aunque sabemos que menos de un 25% no, pues hay mentes irrecuperables como se han vistos en las manifestaciones de apoyo a Macri y su banda.

El país está en quiebra y han buscado, en sociedad (o suciedad) con el FMI, definir la situación actual como un proceso donde es necesario “reperfilar” los vencimientos de la deuda externa. Es decir, inventan una nueva palabra pues no existe en ningún diccionario (ni como sustantivo ni como verbo), con la intensión que, los analfabetos funcionales comiencen a utilizarlas y no observen que la misma es una pantalla para ocultar la de “default” o la de “quiebra”.

Como en todo análisis, NOSOTROS también preferimos el idioma local a los términos coloniales extranjeros y buscamos una palabra que se aproxime encontrando perfilar y le agregamos “re” para que signifique que vamos a perfilar nuevamente lo perfilado, es decir: “reperfilar”. Para ello es necesario saber correctamente qué es perfilar y el diccionario, de la Real Academia, lo define en 5 acepciones: 1. Dar, presentar el perfil o sacar los perfiles a algo; 2. Afinar, hacer con primor, rematar esmeradamente algo; 3. Hacer perfiles; 4. Colocarse de perfil y 5. Aderezarse. Como observamos, se trata de una derivación de la palabra “perfil” sobre la que el diccionario define, en primer lugar, como “postura en que no se deja ver sino una sola de las dos mitades laterales del cuerpo”.

Como podemos observar, el Directorio de los EEUU que funciona en el FMI (donde de 189 países miembros resuelve uno) y los CEOs mafiosos del gobierno insisten en pensar que todos somos boludos o que pueden recuperar los boludos que dejaron de serlo en las elecciones del 11 de agosto a quienes también quieren “reperfilar”.

Sin embargo, si uno penetra en las definiciones del diccionario puede observarse que el gobierno-FMI muestra un perfil falso y ocultan el verdadero. Además para convencer a que el perfil falso es el verdadero utilizan publicaciones como la de Perfil, quien junto con Clarín y sus adictos mafiosos se encargan de difundir sólo el lado falso.

En este caso la acepción 1 cuadra perfectamente: presenta un perfil y saca el otro. También la 2, pues ese perfil (falso) que muestran es afinado esmeradamente, con primor. La 3 sin duda, pues hacer un perfil falso implica crearlo, la 4 se encargan de darle una colocación visual al perfil y la 5 lo condimentan con toda clases de explicaciones para no utilizar la palabra reestructuración, renegociación y default.

La realidad muestra lo que se sabía: han dejado el país en quiebra. Han saqueado el mismo fugándose (llevándoselos) más de 150 mil millones de dólares dejando en casa sóla la deuda que hay que “reperfilar”. Y continuarán saqueando al país durante esos pocos meses que faltan para que se vayan definitivamente del gobierno y, si la justicia funcionara, se les impidiera irse del país, terminaran en la cárcel (previo juicio real) y sus mal adquiridos bienes embargados y recuperados para el Estado.

El Congreso, que durmió profundamente durante este año, al que no se lo consultó para endeudarse, no puede ahora convalidar el saqueo. No puede aprobar ningún DNU y menos cuando quiere pasar el problema al nuevo gobierno que lo reemplazará, dejándoles vencimientos impagables, sólo para terminar declarando que “nosotros reperfilamos la deuda”.

No pueden dejar de observar que lo que pretende el gobierno ahora y, especialmente el FMI, es que el “Congreso”, ignorado, ponga ahora la firma que no está dedicada al “reperfilamiento” sino a tratar de legalizar y legitimar un tratado (stand by) con el FMI que es ilegal e ilegítimo.

Y si aceptamos que el término boludo no es políticamente correcto, lo mejor es no serlo, no cayendo el la trampa de la mafia financiera y sus saqueadores locales cuyo flamante vocero es, por unos días, Hernán Lacunza.

El gobierno ceocrático insiste en culpar de la crisis a la “oposición”. Este cuadro siguiente está confeccionado con datos “oficiales” del INDEC y muestra claramente la salida del país de dólares que no emitimos en los primeros 40 meses del saqueo. Es a abril 2019. Si le sumamos las divisas que continuaron evadiéndose hay que agregar no menos de 20 mil millones más, superando los 150 mil millones de dólares.