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“LLORONES Y POCO SERIOS” Por Raúl Hutin, Secretario de la CEEN.

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Por Raúl Hutin / Central de Entidades Empresarias Nacionales/ CEEN

Es de mi interés, contestarle al ministro Cabrera y por añadidura, dar mi opinión de empresario Pyme a la sociedad en general y a colegas en particular.

No es momento para andar con medias tintas, inclusive el Ministro Peña reclama a viva voz que “digamos públicamente lo que decimos en privado” o el Ministro cabrera enfatiza que “Algunos dirigentes empresarios se quejan en lugar de tener una agenda seria y adulta de competitividad”.

A estas agresividades gratuitas e infundadas, mas cuando hablan de que, “lo único que no puede pasar en nuestro país, es que paguemos la ropa mas cara del mundo”, es necesario responder con la verdad, con la experiencia de 50 años al frente de mi empresa textil.
Hemos tenido, en el transcurso de los últimos dos años, 79 reuniones sectoriales, mas innumerables reuniones generales representando a las distintas entidades representativas de las MiPymes, y el resultado fue que cada día estamos mas cerca del abismo:

1) Los aumentos de tarifas nos aniquilaron y ni siquiera nos dan el servicio por el que cobran. Tenemos el costo de la electricidad mas cara de la región y una de las mas caras del mundo e igual debemos ser competitivos.

2) Las tasas de interés que cobra el sistema financiero, son estrafalarias, hoy estamos pagando alrededor del 38%, si los bancos nos hacen el honor de concedernos una linea de crédito, sino: arréglate como puedas.

3) Debemos luchar contra la importación indiscriminada en condiciones absolutamente desiguales y sino, demuéstrenos, cuanto incidió la baja impositiva de la que se jactan en los costos de una Pyme, Como podemos pelearle a la contra-temporada. Como a los costos asiáticos. Como a la explotación infantil. Como a conservar a nuestros trabajadores con sueldos dignos que le aseguren una vida relativamente decente.

4) Los Pymes que vivimos casi exclusivamente del mercado interno y a este lo pincharon alevosamente, con transferencias obscenas de los mas necesitados, como jubilados y pensionados a las grandes empresas o a futuras campañas politices, como paso con la mal llamada “Reforma provisional”.

5) Como hacemos para pelearle a las grandes superficies comerciales que nos ponen el precio, las condiciones de pago, la obligación de la logística y después remarcan con el 300% DE UTILIDAD MIENTRAS NUESTRAS FABRICAS APENAS SUBSISTEN. etc.. etc.

Todo esto sin mencionar que nos están desarticulando el INTI, órgano fundamental para controlar importaciones, para certificar origen, para medir calidad de los productos y para que nosotros podamos hacer investigación y desarrollo en condiciones pagables. O el atropello que significa seguir adelante con los Tratados de Libre Comercio (TLC), en condiciones absolutamente asimétricas, dejando del lado la opinión mayoritaria del aparato productivo, tanto industrial como de las economías regionales. Sin permitirnos el acceso a los datos del avance de las negociaciones, todo en el mayor secretismo, ¿y resulta que somos nosotros los llorones y los poco serios?

Tampoco es cierto que no hemos invertido y que no nos preocupa la competitividad de nuestras empresas. La industria textil, como tantas otras, hoy se encuentra a la misma altura de las industrias de cualquier parte del mundo y por eso resistimos hasta el momento, lo que sucede es que tenemos otro cuadro valórico: Pensamos en que la economía debe estar regulada, como lo esta definiendo en la practica el Presidente Trump. Que la distribución de la renta debe ser equitativa, que debe existir la solidaridad social y que la codicia no sea la mejor palabra, la necesaria para que funcione la economía. Pensamos que la integración regional debe ser una política de estado, dándole a cada uno aquello que merece mas allá de las distancias al centro del poder. Que es necesario, contar con políticas antimonopólicas, mas cuando cada cadena de valor, hoy dependen de un monopolio o en el mejor de los casos de un oligopólio. No creemos que los ricos sean ricos porque hicieron merito para serlo y los pobre lo son porque no lo hicieron. Creemos en una sociedad donde podamos compartir el fruto del esfuerzo en condiciones dignas, con respeto y tolerancia.

Sres Ministros, si con lo antedicho coincidimos, por supuesto que estaremos dispuestos a sentarnos a ver como lo podemos llevar adelante un proyecto de nación con crecimiento con equidad, sino, realmente es perder el tiempo y hacérselos perder a ustedes que tan ocupados están. Nosotros, mientras tanto, seguiremos, como se pueda, construyendo país.