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Cirugía Liberal con Anestesia Financiera – La economía argentina

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Tras el triunfo electoral, el oficialismo avanza en las reformas estructurales. El reformismo permanente comenzó por dos pilares del “costo argentino”:  el impositivo y laboral. Las reformas tributarias y laborales apuntan a reducir el costo productivo en las grandes empresas, especialmente del área de
Buenos Aires. La gradual pero profunda baja en los aportes patronales (con desigual impacto regional por la eliminación de exenciones), la reducción de ganancias a grandes empresas con estructuras financieras que pueden girar dividendos encubiertos como pagos de intereses a empresas vinculadas, facilidad para contrataciones temporales, son algunos de los puntos salientes de las reformas.
Pero, dado que los costos son ingresos cuando se los ve del otro lado del mostrador, las reformas merman simultáneamente los ingresos del Estado y los trabajadores. Un cálculo aproximado del impacto de la rebaja de los aportes patronales permite estimar que la ANSES perderá entre el 12 y el 15% de sus ingresos cuando la reforma tenga pleno impacto (ver apartado). En un intento por moderar ese impacto fiscal, se busca modificar la fórmula de actualización de las jubilaciones, pensiones y asignaciones. Su actualización por el IPC puede reducir los aumentos en un contexto de inflación a la baja como el
esperado por el oficialismo en los próximos años (dado el desfasaje actual entre la base para calcular los aumentos y el momento de su aplicación).
Sin embargo, dado que las crisis en Argentina son acompañadas de saltos en el dólar y la inflación, puede tener el impacto inverso cuando el esquema “ponzi-economics” del endeudamiento internacional en curso encuentre su límite.
Al respecto, la cirugía liberal sobre los ingresos del Estado y los trabajadores contará con la ayuda de esa anestesia financiera durante su implementación. El endeudamiento externo permite sostener el gasto de la seguridad social mientras se implementan las reformas que reducen los ingresos del Estado.
Por el lado de las cantidades, permite la expansión de la obra pública y otros gastos estatales mantengan el dinamismo de la
economía, especialmente en años electorales.
Asimismo, el costo de dicha política sobre las industrias que no pueden competir con las importaciones es parcialmente compensado por la expansión de los servicios y la construcción de la mano de los créditos al consumo y de los hipotecarios
indexados, que facilita la inflación descendente vía retraso cambiario. Por el lado de los precios, el endeudamiento también permite sostener una política de dólar barato que disminuye la inflación y contrabalancea el impacto de la reforma laboral sobre los ingresos de la población.
El límite de este modelo está dado, como todo esquema especulativo de tipo Ponzi, por el carácter finito del crédito internacional ya sea por el endeudamiento acumulativo o bien, por algún cambio en las condiciones de liquidez internacional. Llegado ese momento, uno a uno caerán los naipes que conforman este castillo, comenzando por la reducción del gasto y la obra pública impuesta como condicionamiento para acceder al crédito de organismos internacionales-una vez reducidos los

mercados voluntarios de deuda-, seguido por la fuga masiva al dólar de quienes hoy especulan con las Lebacs, el salto del valor del dólar y, tras él, de los precios, la imposibilidad de pagar los créditos hipotecarios indexados atados a la inflación y el remate de propiedades de los sectores medios por quienes compraron esos créditos en los mercados secundarios, en un contexto caída de la actividad y el empleo. En ese momento, el impacto de las actuales reformas se sentirá sin anestesia: un Estado reducido sin financiamiento para la seguridad social, despidos y rebajas salariales facilitadas por la nueva legislación.

LA REBAJA DE LOS APORTES PATRONALES A LA ANSES

Uno de los elementos centrales de las reformas presentadas por el oficialismo es la reducción de los aportes patronales a la ANSES. La misma se implementa en forma compleja, dificultando ver su resultado final. Por un lado, se eliminan exenciones que suben la alícuota efectiva de las contribuciones patronales. Por el otro, se implementa un mínimo no imponible sobre los salarios registrados que se incrementa en forma gradual hasta alcanzar los actuales $11.500 en 2022, donde sólo se realizarán aportes sobre el monto del salario que lo supere.
El impacto de la reforma será muy desigual. En general, las PyMES y sectores como la construcción, que cuentan con reducciones significativas en la masa de aportes, verán compensado el incremento de la alícuota por el establecimiento del mínimo no imponible. Las actividades en las provincias que
cuentan con beneficios para descontar los aportes del pago del IVA, se verán perjudicadas al eliminarse esas exenciones siempre que sean rubros que pagan elevados salarios. Los principales beneficiados son las grandes empresas de Buenos Aires y otras provincias sin exenciones. El efecto final de la reforma es estimado en una reducción del 40% en los aportes patronales una vez que el mínimo imponible alcance su nivel máximo.
De este modo, es posible estimar el resultado fiscal total. Este
surge de considerar la masa salarial exenta, compuesta de los
trabajadores con sueldos por debajo de los $11.500 (aproximadamente el 15% de los trabajadores), por el monto de los sueldos hasta ese mínimo no imponible que dejarán de aportar a la ANSES. Luego de esto, corresponde estimar los aportes correspondientes a la nueva alícuota del 19,5% sobre la masa salarial sujeta a contribución. La diferencia entre los aportes post-reforma y los actuales, dan cuenta de la reducción de los aportes patronales implícitos en la reforma que alcanzan los $123.414 millones en un escenario de mínima. Es decir, los aportes se reducirán en un 40% respecto a los actuales de implementarse la reforma comprometiendo entre un 12 y un 15%
de los ingresos de la ANSES (ver recuadro).

Fuentes:
1 AFIP, anuario 2017.
2 MECON.
3 BESS-MTEySS. Deflactados a noviembre de 2016 los $11.500 de mínimo son $9.633. Hacia nov-2016 aproximadamente un 15% de los asalariados registrados tenía remuneraciones por debajo de ese monto ($9.633).
Nota técnica:
La estimación corresponde a un escenario de mínima, dado que
los cálculos están realizados al primer semestre anualizado donde aún no son efectivos los principales aumentos por paritarias. La remuneración total de los asalariados (RTA) el sector privado registrado (5), se obtuvo multiplicando el total de asalariados registrados (2) privados por su salario medio (4) anualizado 12 meses–incluye aguinaldo-. El 15% de los asalariados privados registrados tiene salarios por debajo del mínimo no imponible (7), cuyo salario promedio se estimó en $9.980 (media entre el SMVM y el mínimo no imponible de $11.500) para calcular la masa no imponible A (9) anualizada. El resto de los asalariados (8) por el mínimo no imponible ($11.500) permite estimar la masa no imponible B (10) anualizada.  La diferencia entre la masa salarial (5) y la masa no imponible A y B
(11), es la masa sujeta a imposición (12). La tasa de aportes de convergencia según proyecto de reforma laboral es el 19,5% que multiplicada por la masa imponible (12), permite estimar a valores de hoy, los aportes patronales hacia 2022 de implementarse la reforma (13). La diferencia entre esos aportes y los actualmente pagados por los empresarios (1), nos permite estima la reducción de aportes implícita en la reforma (14): $123.414 millones.

CRÉDITOS INDEXADOS Y REFORMA LABORAL

Los créditos UVA parecen ser la gran apuesta del gobierno a fin de mantener el nivel de actividad en el año 2018. La indexación por inflación se ha aplicado tanto en el mercado de préstamos hipotecarios como de personales, aumentando sus montos en forma significativa en el último año: mientras de octubre de 2015 a octubre de 2016 estos dos apartados habían crecido un 27% (por debajo de la inflación), en el año transcurrido hasta octubre de 2017 se observa un salto muy significativo de 63%en pesos corrientes. Considerando que la inflación acumulada en el mismo período ha sido de 22,5%,entendemos que el crecimiento en términos reales fue sumamente importante. Recordemos que el

crédito en general, desde octubre de 2016, también ha tenido un impulso importante, ya que presenta un alza del 42% en pesos corrientes.
La alternativa de los créditos indexados parecería tener dos objetivos claros: por un lado, estimular el acceso a la vivienda para la clase media alta de los principales conglomerados urbanos, y de esta forma, a través de un alza de precios, fomentar la construcción. Por otro, apuntalar el consumo en una etapa dónde se espera que el gobierno realice políticas de
reducciones salariales y flexibilización.
Sin embargo, a pesar de que este tipo de estructura financiera permite el acceso al crédito a mayores plazos con cuotas estables en términos reales, es de destacar que en un contexto de baja de salarios las mismas pueden resultar sumamente opresivas para los ingresos familiares. De lograr la reducción
salarial buscada por el gobierno nacional vía reforma laboral, los
créditos indexados por inflación pueden resultar un arma de doble filo, tanto por el riesgo de impago, como por la reducción del consumo consecuencia de el aumento de las cuotas en el
presupuesto familiar. Efecto similar pueden generar los créditos Argenta, destinados a beneficiarios de asignaciones, jubilaciones y pensiones otorgados en el marco de la última campaña electoral. Mientras suplen momentáneamente la falta de políticas hacia esos sectores por parte del gobierno nacional, a mediano plazo terminan reduciendo el presupuesto familiar a consecuencia del pago de cuotas, impactando en el nivel de consumo agregado.
Finalmente, es de destacar la política contradictoria del Banco Central: mientras sube la tasa de interés con la intención de reducir la demanda agregada (y así, hipotéticamente reducir la inflación), estimula el crédito a través de las citadas innovaciones financieras. De esta forma no se reduce la demanda y se encarece el crédito a las familias.
En la etapa post electoral el gobierno parece apostar al dólar barato y a los créditos, como forma de apaciguar las demandas sociales en un contexto de reformas laborales y presiones de paritarias muy por debajo de la inflación.
BICILETA IMPARABLE: RECORD HISTÓRICO DE INGRESO POR “INVERSIONES ESPECULATIVAS”
Tras la consolidación del gobierno en las PASO, se relajó la demanda minorista de dólares y se disipó el riesgo de un sobresalto cambiario en el corto plazo. En este contexto, la política de altas tasas de interés del Banco Central volvió a reanimar el apetito de los inversores por las colocaciones a tasa fija de corto plazo para aprovechar los diferenciales de rendimientos.
El caso paradigmático es el de las LEBAC, en donde la tasa de la última licitación para el título de 35 días fue del 26,5% anual. Si
bien esto representa una tasa de entre 2% y 3% por encima de la inflación proyectada, el negocio está al considerar esta tasa en dólares. Por ejemplo, en el caso de los inversores que realizaron una operación de LEBAC sin cobertura y en la subscripción primaria obtuvieron una ganancia en dólares por encima del 1%
mensual (15% en dólares anualizado por interés compuesto), y pudiendo ser mayor si se considerase la tasa en el mercado secundario u otro activo en pesos a tasa fija como títulos
provinciales, cauciones o cheques de pago diferido.
Este veranito financiero de tasas altas y dólar estable se refleja en el ingreso de fondos especulativos para inversiones de portafolio estableciendo un récord histórico en septiembre de USD 1.978 millones, 890% más que en septiembre de 2016.Como es de esperar, y según detalla el BCRA, el 60% de estos fondos optaron por posicionarse en pesos (USD 1.125 millones). El resto fue a otros activos como bonos en dólares o acciones que se
subscriben directamente en dólares. La operatoria implica que estos inversores entran dólares, los liquidan en el mercado local y de ahí suscriben activos en pesos. En el cambio de moneda engrosan la oferta de divisas manteniendo un flujo constante de dólares en la plaza local.
El gobierno utiliza esta política de tasas altas, favoreciendo el ingreso de capitales especulativos para atender la demanda de divisas, fuga de capitales y déficit de cuenta corriente, que lejos de haber disminuido sigue en aumento. Sin embargo, al tratarse
de inversiones financieras, son muy volátiles y en cuanto las condiciones internacionales o locales cambien, estos fondos así como vinieron, se irán.

BROTES VERDES, PERO NO TAN ALTOS PARA LA INDUSTRIA

El año electoral de “fuerte recuperación” no ha sido aún suficiente para recuperar lo perdido en 2016 por la industria. Tan solo el sector petrolero se encuentra por encima de los niveles de septiembre de 2015. Dentro de los sectores más golpeados, se encuentran el tabaco ( – 19%) y los textiles ( -12%), como así también alimentos y bebidas. Lejos de ser el “supermercado del mundo”, Argentina vio reducido este sector en un 10%.
El automotriz, otro de los sectores más afectados por las políticas del gobierno nacional, puede darnos pistas sobre lo sucedido en el año electoral: mientras las unidades vendidas recuperaron lo perdido en 2016 (incluso superando los niveles de septiembre de 2015), la producción nacional ha mantenido los bajos niveles
de 2016. Ello se explica esencialmente por la apertura importadora: de la totalidad de los autos vendidos en octubre de 2015, el 51% eran nacionales, mientras que esa cifra en 2017 se redujo al 30%.
De esta forma ha pasado el veranito electoral, y aunque puede haberse observado un incremento en los niveles de consumo, ello no ha alcanzado aún para que los sectores productivos locales recuperen los volúmenes de producción perdidos en 2016.
Fuente: CESO| Centro de Estudios Económicos y Sociales

Scalabrini Ortiz