Inicio Argentina El robo y el Botín

El robo y el Botín

161
0
Compartir

¿Vidas paralelas? Resulta que el Paquetazo no era un invento argentino ¿A qué habrá venido a Argentina una de las principales jugadoras de peso del mercado financiero global?

Por NP

Ayer, Santander Río lanzó su nueva línea de crédito para grandes y pequeñas empresas bajo la modalidad UVA y, así, pasó a ser el primer banco privado que ofrece este tipo de servicios al sector productivo.

De acuerdo al anuncio, los créditos se destinan a la financiación de proyectos de inversión, capital de trabajo y adquisición de bienes de capital a una tasa que de nueve por ciento que se puede financiar, hasta sesenta meses, bajo la modalidad de amortización del sistema francés.

La noticia suena a brote verde ¿pero será tan así la cosa?

Desde que dos semanas atrás Diputados le diera vía libre, la iniciativa que busca reformar la Ley de Mercado de Capitales, está trabada en un Senado en el que todo parece ser negociable. Por eso no sorprende que se haya dejado trascender que el presidente, Mauricio Macri, incluirá la iniciativa para que se trate en sesiones extraordinarias.

En La Rosada confían en que, con la nueva composición de la cámara alta, la norma se convertiría en Ley antes de fin de año. Y, en este escenario, Macri podría reglamentarla durante el trimestre inicial de 2018.

¿Pero por qué tanto apuro? La iniciativa se publicita con el argumento del presunto beneficio que traería al sector pyme, pero lo en sustancial persigue favorecer la generación de un espacio libre de trabas a un formidable negocio financiero.

Esto se revela en uno de sus puntos clave que, si prospera el proyecto, viabilizará que grandes inversores privados adquieran –como instrumento financiero- créditos para la vivienda que se entregan por medio de bancos.

Es prudente destacar que la utilización de letras hipotecarias de esta manera, no representa un mecanismo novedoso. Experiencias de este tipo ya se desarrollaron en otros países, entre ellos EE.UU. y España, donde normas casi similares crearon las condiciones que provocaron las crisis financieras de hipotecas subprime en 2008 y 2009.

Pero esto no es todo. En su texto, el proyecto del ejecutivo anula el artículo 20 de la Ley de Mercado de Capitales, que es aquel que le permite a la Comisión Nacional de Valores (CNV), supervisar y ejercer control sobre el mercado de valores, esto es, sobre las firmas cotizantes.

Si avanza la nueva norma, la CNV no va a poder remover a integrantes del directorio de una sociedad ni designar veedores.

Otro punto para destacar es el que habilita el funcionamiento de fondos cerrados de inversión, algo que incluye eliminación de impuestos y corrobora el sentido verdadero que persigue la iniciativa: lograr una mayor liberalización del mercado de capitales, lo que va en sintonía con los requerimientos del FMI y la Ocde pero, fundamentalmente, está en el carácter identitario y de clase del tándem de poder que gobierna Argentina desde 2015 ¿Pero quiénes serán los grandes jugadores para los que el Gobierno está sirviendo la mesa?

Invitada especial

Mientras una multitud de trabajadores se movilizaba hacia el Congreso contra el Paquetazo, Macri recibía en la Casa Rosada a la presidenta del Banco Santander, Ana Botín.

En nuestro país -por sus depósitos y créditos- el Santander es el principal banco privado que, además, no hace mucho adquirió la banca minorista de Citibank Argentina, con lo que sumó algo así como mil clientes y setenta sucursales. Y, con una cartera de132 millones de clientes y alrededor de doscientos mil empleados, es una de las mayores entidades financieras del globo.

La Banca Santander y la familia Botín son jugadores de peso en el mercado financiero global. Pero, asimismo, es uno de los principales beneficiarios del paquetazo crónico que, bajo la eufemística designación de “reformas”, desde hace más de una década vienen imponiendo en España, primero el gobierno del socialdemócrata Rodríguez Zapatero y después el de Mariano Rajoy.

En este caso, las “reformas”, supusieron el rescate de la banca que había jugado a la ruleta con los derivados de créditos hipotecarios, todo a costa de una formidable caída de los salarios.

Esta transferencia de riqueza fue acompañada de proyectos que se convirtieron en Ley, entre gallos y media noches, que provocaron la pérdida de derechos políticos, sociales, ciudadanos, humanos y laborales. El Paquetazo se destinó a favorecer a bancos privados que quedaron una situación de insolvencia como consecuencia de su delincuencial política crediticia, pero también le otorgó mucha más capacidad de decisión a las principales empresas vinculadas al capital productivo que tienen sólida imbricación con el capital financiero.

Como el que avanza por aquí, el Paquetazo de allá, comprendió capítulos que afectaron drásticamente a los sistemas de prestación universal y pública de Salud, Pensiones y Educación. Y, fundamentalmente, rediseñó de forma regresiva a la relación entre los universos del trabajo y el capital, lo que cristalizó la transferencia regresiva de riqueza.

Así las cosas, a caballo de una destrucción de empleo de características cataclísmicas, lo que provocó también el hundimiento de miles de pymes, un reducido grupo de grandes propietarios, entre ellos la familia Botín, no sólo recuperaron posiciones que habían perdido por la crisis que ellos mismos provocaron, sino que quedaron mejor que antes.

¿Suena parecido? Puede ser, en tal caso, va a ser cuestión de advertir de qué se habla cuando se habla de volver al mundo y, antes de hacerlo, será prudente ver qué es lo que está pasando en ese mundo. Al menos si usted es lector de NP diario de noticias, no va a poder decir que no le avisamos.

Fuente: Nuestra Propuesta