Inicio Sin categoría Reseña histórica de la Revolución Rusa.

Reseña histórica de la Revolución Rusa.

689
0

Por Oscar Galván

La Revolución Rusa (25 de OCTUBRE de 1917 en el calendario juliano – 7 de NOVIEMBRE de 1917 en el calendario gregoriano) es el acontecimiento político más importante del siglo XX.

Rusia zarista era el país con más extensión territorial en la tierra, y emprendió el camino del desarrollo capitalista después de otros países como Inglaterra, Francia, Alemania y EEUU.

Hasta la década del 60 del S XIX existían en Rusia muy pocas fábricas e industrias, predominando la economía feudal de los terratenientes nobles basada en la servidumbre.

El gobierno zarista, quebrantado por la derrota en la guerra de Crimea y asustado por las rebeliones campesinas, abolió en 1861 el régimen de servidumbre. Sin embargo, los terratenientes no dejaron de oprimir a los campesinos.

La ruina y el empobrecimiento de la masa campesina obligaban a esta a trasladarse de las aldeas a las ciudades, empleándose en las nacientes industrias como mano de obra barata.

Sobre las espaldas de obreros y campesinos se alzaba todo un cuerpo represivo de gendarmes, guardias rurales y polizontes. La rusia zarista era una verdadera cárcel del pueblo, las nacionalidades no rusas estaban privadas de todo derecho.

Durante la década del 90 (S XIX) el capitalismo industrial siguió su marcha ascendente, surgiendo así un proletariado moderno concentrado en grandes empresas. La clase obrera rusa comenzó a luchar contra el capitalismo en la década del 90 del S XIX.

Para ese entonces, bajo la influencia del movimiento europeo, comienzan a crearse las primeras organizaciones marxistas.

La primera fue el grupo “Emancipación del Trabajo” dirigida por G. V. Plejanov. Su lucha principal además del trabajo en el seno de la clase, fue en contra del populismo, una corriente que abogaba por la realización del socialismo sin la participación del proletariado.

En 1903 se formó el Partido Obrero Social Demócrata de Rusia, en él convivían los bolcheviques, verdaderos revolucionarios marxistas, encabezados por Lenin. Y los mencheviques, oportunistas y revisores del marxismo, encabezados por Mártov, Axelrod y apoyados por Plejanov y Trotsky.

En 1905 el movimiento revolucionario precedido por las insurrecciones campesinas y la huelga de los obreros, cobra un brío arrollador, extendiéndose por toda Rusia una clase obrera que marchaba a la cabeza de las masas populares, donde primaba la consigna bolchevique.

En ese escenario, la clase forjó una nueva y poderosa arma, los Soviets, de Diputados Obreros, que fueron fruto de la invención popular. Los bolcheviques vieron en los Soviets el germen del Poder Popular Revolucionario.

En diciembre de 1905, producto del inmenso desarrollo de la lucha obrera y de los levantamientos campesinos contra los terratenientes, se desarrolla una inmensa insurrección popular, donde se sublevan soldados y marinos en las unidades militares y forman milicias armadas de obreros.

Los bolcheviques desplegaban una gran labor entre soldados y marinos, creando organizaciones militares del partido.

El 7 de diciembre (1905) comenzó la huelga política en Moscú y se levantaron las primeras barricadas. La acción armada se trasladó a los barrios y se extendió a otras ciudades y regiones como Georgia, Ucrania y Lugansk, pero estas insurrecciones fueron aplastadas con una crueldad inhumana por el zarismo.

Los tres años que duró la revolución 1905-1907, fueron para la clase obrera y los campesinos una gran escuela de educación política y puso de manifiesto que el zarismo era el enemigo jurado del pueblo.

Después de la derrota de la revolución de 1905 vino un periodo de represión de contraacción de las acciones revolucionarias de las masas.

En este periodo, mientras Lenin y los bolcheviques luchaban contra los mencheviques, liquidadores del partido, Trotsky los apoyaba. Lenin dijo acerca de él “Trotsky se comporta como el más ruin, arribista y fraccionista” y lo definió como “el judas Trotsky”.

En 1912 en Praga, los bolcheviques forman un partido independiente libre de mencheviques y trotskistas, trazando su programa mínimo: República democrática, jornada de 8hs y confiscación de la tierra de los terratenientes.

En el Comité Central que eligió el recién creado Partido Bolchevique, figuraron como principales dirigentes: Lenin, Stalin, Ordzhonikidze, Sverdlov y Kalinin.

El Partido combinó el trabajo clandestino con el legal, durante este periodo fundó el periódico “Pravda” que educó a toda una generación de obreros revolucionarios.

Durante el auge revolucionario de 1912 a 1914, el Partido Bolchevique se puso al frente del movimiento obrero.

La guerra imperialista comenzó en 1914 y estalló como consecuencia de la desigualdad de desarrollo de los países capitalistas, necesitados de un reparto del mundo por medio de la guerra. Había sido preparada por Alemania y Austria de un lado y por Francia, Inglaterra y Rusia por otro.

En 1917 la guerra ya duraba 3 años y destruía la economía de Rusia, 14 millones de trabajadores habían sido movilizados. El ejército zarista sufría derrota tras derrota, todo esto despertaba el odio y la cólera contra el gobierno zarista.

En los meses de enero y febrero, la catástrofe de abastecimiento de alimentos, materias primas y combustible llegó a su máxima agudización, masas cada vez más extensas se convencieron de que no había más salida a sus penurias que el derrocamiento del zarismo. Éste estaba atravesando una crisis mortal, y en un intento de resolverla, la burguesía intentó un golpe palaciego, pero el pueblo lo resolvió a su manera.

El año 1917 comenzó con la huelga de enero, ese día abandonaron el trabajo ¾ partes de los obreros de Moscú. El 18 de febrero estalló en Petrogrado, la huelga de los obreros de la fábrica Putilov, la más grande, bastión de los bolcheviques organizados.

El 25 de febrero, el movimiento revolucionario se extendió a todo Petrogrado, las masas alzaban banderas rojas con las consignas “abajo el zar”, “pan” y “abajo la guerra”.

El 26 de febrero la huelga política se convierte en insurrección. Los obreros desarman a la policía y a los gendarmes para armarse ellos.

La dirección del trabajo del Partido Bolchevique estaba a cargo del buró político del Comité Central que en esos momentos residía en Petrogrado, encabezado por Viacheslav Molotov.

El 27 de febrero, los soldados sublevados ya eran 60 mil. Los obreros y soldados alzados en armas empezaron a detener a ministros y generales zaristas y a sacar de las cárceles a los presos políticos.

Cuando la noticia del triunfo revolucionario de Petrogrado llegó a otras ciudades y al frente de guerra, los obreros y soldados comenzaron a derribar por todas partes a los representantes del zarismo. La Revolución Democrática Burguesa, había triunfado.

Lenin escribió “sin los 3 años de formidables combates de 1905 a 1907 hubiera sido imposible una segunda revolución tan rápida, que ha cambiado su etapa inicial en unos cuantos días”.

En los primeros días de la Revolución de Febrero, reaparecen los Soviets, pero estos ya eran de obreros y soldados.

Mientras los bolcheviques dirigían las luchas en las calles, los mencheviques y socialrevolucionarios, se preocupaban principalmente por obtener puestos en los soviets, alcanzando en ellos mayoría. A esto contribuyó que los principales dirigentes estuvieran fuera del país, como Lenin, o Stalin y Sverdlov deportados en Siberia.

Los social revolucionarios encabezados por Kerensky y los mencheviques de Mártov, no pensaban ponerle fin a la guerra. Su propósito era aprovechar la Revolución de Febrero para proseguir la guerra, así los líderes mencheviques y socialrevolucionarios, del soviet de Petrogrado, proponen la entrega del poder a la burguesía.

Se forma un Gobierno Provisional con los burgueses Miliukov (kadete), Guchkov (octubrista) y el Social-revolucionario Kerensky, pero al lado de ese gobierno burgués existía otro poder, el del Soviet de Diputados Obreros y Soldados. Se estableció así la dualidad de poderes. Lenin afirmó “se forma así un nuevo poder estatal, con representantes de la burguesía y de los terratenientes”.

Se planteó ante el partido bolchevique la tarea de esclarecer el carácter burgués y contrarrevolucionario de ese Gobierno Provisional, ahora encabezado por Kerensky, y ganar la mayoría en los Soviets de Obreros y Soldados.

Después de la revolución de febrero las organizaciones del Partido Bolchevique salieron de la clandestinidad. En esos momentos las cifras de los afiliados al partido era de 40 mil miembros, pero la mayoría eran de cuadros templados en la lucha.

El 16 de abril de 1917, después de un largo exilio, Lenin regresa a rusia, una gran movilización de obreros y soldados lo recibe en la estación de Finlandia. Inmediatamente, Lenin da a conocer las célebres Tesis de Abril, trazando al partido y al proletariado, la línea de paso de la revolución burguesa a la revolución socialista.

El Gobierno Provisional juraba lealtad a los tratados zaristas y se negaba a salir de la guerra imperialista, produciendo así masas que se pronunciaban contra la guerra. En mayo, manifestaciones de obreros y soldados en número de no menos de 100 mil, marchaban con consignas “abajo la guerra” y “todo el poder a los Soviets”.

El 3 de junio de 1917 se reunió el primer congreso de los Soviets de toda Rusia, los bolcheviques estaban aún en minoría, contaban con 100 delegados frente a los 800 de mencheviques socialrevolucionarios y otros.

El 18 de junio, el comité ejecutivo de los soviets de Petrogrado convocó a una manifestación, los mencheviques y socialrevolucionarios creían que los manifestantes desfilarían bajo consignas anti-bolcheviques. El Partido Bolchevique se entregó con energía a la preparación de este acto. La manifestación de más de 400 mil hombres y mujeres marchó bajo las consignas bolcheviques, en contra de los ministros capitalistas.

Era el fracaso de los mencheviques y socialrevolucionarios, el fracaso del gobierno provisional. Sin embargo, éste insiste en proseguir la guerra imperialista, pero el 16 de julio se producen manifestaciones en Petrogrado que continúan todo el día, desembocando en una inmensa manifestación, que a pesar de haber sido de carácter pacífico, los mencheviques, social-revolucionarios, burgueses y generales zaristas se lanzaron a aplastar a los bolcheviques, terminando con las vidas de obreros y soldados y la orden de detención de Lenin.

El gobierno provisional de Kerensky y compañía se embarcaba en la contrarrevolución abierta y descarada. Había así terminado el período pacífico de la revolución, reuniéndose, el 26 de julio en Petrogrado, el Sexto Congreso del Partido Bolchevique. En ese momento, el Partido contaba ya con la afiliación de 240.000 personas.

Lenin no pudo asistir, obligado a vivir oculto, dirigió las tareas del congreso por medio de sus hombres de mayor confianza: Stalin, Sverdlov, Molotov y Ordzhonikidze.

El Congreso constató que los soviets en manos de mencheviques y social revolucionarios se habían ido deslizado al campo de la burguesía, preparando así al proletariado y a los caminos para la insurrección.

La burguesía comenzó a prepararse para aplastar a los Soviets ya debilitados e instalar una dictadura contrarrevolucionaria, idea compartida con Kerensky de aplastar a sangre y fuego cualquier intento revolucionario. En agosto el general Kornilov intentó un golpe de estado.

El Partido Bolchevique llamó a las masas a armarse y prepararse para aplastar la intentona contrarrevolucionaria. Alrededor de Petrogrado, los obreros abrieron trincheras y tendieron alambradas, en cuanto a los sindicatos, movilizaron a sus afiliados y se crearon numerosos destacamentos de guardias rojos.

Gracias a estas medidas fue aplastado el golpe de estado de Kornilov y sus cómplices que fueron detenidos. La lucha contra Kornilov reanimó a los Soviets de Diputados Obreros y Soldados y a los bolcheviques que ganaron en ellos la mayoría, logrando la expansión de la influencia bolchevique entre los campesinos.

El Partido Bolchevique comenzó a prepararse para la insurrección. Lenin señaló, que teniendo la mayoría en los Soviets de Moscú y Petrogrado, los bolcheviques podían y debían tomar el poder. El 10 de octubre se reunió el Comité Central del Partido Bolchevique, en el que por mayoría se acordó dar comienzo a la insurrección armada, creándose así un Comité Militar Revolucionario, adscrito al Soviet de Petrogrado como Estado Mayor de la insurrección y un Centro del Partido encargado de dirigir la insurrección con Stalin a la cabeza, este centro era el núcleo dirigente de la insurrección.

El 21 de octubre los bolcheviques enviaron a todas las unidades revolucionarias comisarios del Comité Militar Revolucionario. El 24 de octubre, siguiendo las instrucciones del Centro del Partido, fueron concentrados en el Smolny, los destacamentos de soldados revolucionarios y guardias rojos.

Había comenzado la insurrección. Esa noche Lenin se trasladó al Smolny para hacerse cargo personalmente de la dirección de todo el movimiento.

El 25 de octubre la Guardia Roja y las tropas revolucionarias tomaron las estaciones de ferrocarril, las centrales de correos y telégrafos, los ministerios y el Banco de Estado. Con el estruendo de los cañones del crucero “Aurora”, comenzó el asalto al Palacio de Invierno, inicio de la nueva era, la era de la Gran Revolución Socialista. La insurrección había triunfado, los obreros, soldados y marinos ocuparon el Palacio de Invierno y detuvieron al gobierno provisional.

En la noche del 25 de octubre (7 de noviembre de 1917) abrió sesionar el segundo Congreso de Soviets de toda Rusia. El Congreso con amplia mayoría bolchevique proclamó el paso del poder a mano de los Soviets.

Luego el Congreso declaró el decreto sobre la paz, el decreto sobre la tierra que entregaba a los campesinos 150.000.000 de hectáreas (hasta entonces en manos de los terratenientes), todas las riquezas del subsuelo (petróleo, carbón, minerales, los bosques y las aguas pasaban a propiedad del pueblo).

Finalmente el Segundo Congreso de los Soviets eligió el nuevo Gobierno Soviético, llamado Consejo de Comisarios del Pueblo, en su mayoría bolcheviques; para presidirlo, fue designado el líder de la Revolución Socialista y jefe de la clase obrera mundial: Vladimir Ilich Lenin.

A ese Consejo de Comisarios del Pueblo, pertenecieron destacadas personalidades del Partido Bolchevique, entre ellos la gran impulsora del feminismo revolucionario: Alejandra Kollontai, como Comisaria del Pueblo de Asistencias Públicas, y Anatoli Lunacharsky, gran intelectual bolchevique: como Comisaria del Pueblo de Educación y Cultura y Iósif Stalin, posteriormente Secretario General del Partido Bolchevique, como Comisario del Pueblo de Asuntos Nacionales.

La clase obrera, dirigida por el partido Bolchevique y su líder V. I. Lenin, aliada a los campesinos pobres y apoyada por los soldados y marinos sublevados, arrebató el poder a la burguesía, instauró el poder de los Soviets y creó un nuevo tipo de Estado, el Estado Socialista; que abolió la propiedad de los terratenientes sobre la tierra, la nacionalizó y la entregó a los campesinos, expropió a la propiedad capitalista, puso término a la guerra conquistando la paz, obteniendo así una tregua que creó las condiciones para la construcción del socialismo.

El Poder Soviético arrebató a la burguesía los medios de producción y convirtió a las fábricas, las tierras, los ferrocarriles y los bancos en propiedad de todo el pueblo, instaurando la dictadura del proletariado, convirtiendo a la clase obrera en clase dominante.

Con esto la Revolución Socialista de Octubre abrió una nueva era en la historia de la humanidad.