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La mirada de Calloni

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La periodista analizó el caso y las limitaciones de la Justicia para resolver los escándalos y qué hay arriba de Arribas.

Por Stella Calloni

Gustavo Arribas, jefe de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) de Argentina, fue señalado por Leonardo Meirelles en la marco de la causa Lava Jato de Brasil, como beneficiario de una dádiva de 850 mil dólares para favorecer con concesiones a la empresa Odebrecht en nuestro país.

El hecho no es menor, ya que Arribas se reconoce amigo personal del presidente argentino, Mauricio Macri y Leonardo Meirelles, ex financista u arbolito de alto vuelo, acogido por el beneficio de “delación premiada” que le concede la Justicia brasileña, destapó una olla cuyo contenido es mucho más voluminoso que el propio Arribas.

Para ahondar en el caso, conversamos en exclusividad con la destacada periodista Stella Calloni, quien nos brindó no sólo sus puntos de vista sobre el asunto sino que también observó las delicadas redes internacionales que se elucidan en él.

“Lo grave de la situación es que hay una cantidad de funcionarios del gobierno actual, incluido el presidente Macri con sus muchas cuentas off shore, denunciados por corrupción”, recordó y dijo que en Argentina para investigar estos casos “no hay ningún juez que se anime”.

“El juez (Sebastián) Casanello tuvo que dejar una causa porque no sólo no lo ayudaban sino que lo pusieron en una lista negra”, observó y dijo: “estamos ante una situación gravísima, puesto que justamente el jefe de Inteligencia, amparado en su amistad con el presidente, ha podido zafar de la Justicia”.

“Cada vez más el presidente pone jueces favorables a sus necesidades”, denunció y recordó el tono mafioso que tiñe el caso puntualizando que a poco de ser publicada una nota en un importante matutino argentino en donde se implicaba a Arribas con las coimas de la empresa, este viajó a Brasil y, días después, el avión que llevaba a Teori Zavascki, juez del Tribunal Supremo de Justicia de Brasil que llevaba adelante la investigación por el Lava Jato, cayó al mar cerca de Río de Janeiro, pereciendo en el siniestro el magistrado.

“Estos que se entregaron como testigos protegidos, como en el caso de Fariña acá, al que le dieron un guión, en el caso Odebrecht también hablan con guión”, sostuvo la periodista para luego afirmar que hay “verdaderos responsables de muchísimos de los delitos que se cometieron con Odebrecht”. “Vamos a encontrar más funcionarios del actual gobierno implicados”, aventuró en ese sentido.

La pista cubana

Odebrecht además es una de las empresas más capitalizadas de América Latina y es la que se está encargando, entre otras cuestiones, de las obras del puerto de Mariel, en Cuba, frente a los Estados Unidos. Observando esta cuestión, Calloni destacó que “la diferencia es que la decisión de hacer ese puerto se tomó a nivel gubernamental” y no por vía de concesiones privadas.

“Molestó que Brasil haya decidido ayudar a Cuba para hacer un puerto”, sostuvo y agregó que “eso causó una conmoción muy fuerte en Estados Unidos en el marco de un golpe institucional en Brasil”.

“El golpe también tuvo que ver con la posibilidad de que Brasil, una potencia en el mundo, la novena o la sexta, dentro del esquema de integración de América Latina comenzara a moverse haciendo una serie de trabajos en la región que siempre tomaban empresas estadounidenses o trasnacionales”, reveló.

 

Una Justicia de poco fiar

Para investigar este caso de hondas implicaciones internacionales y todavía insospechados alcances políticos, la Justicia de Argentina, Brasil y otras naciones es crucial. Sin embargo, Stella Calloni brindó sus resquemores sobre ello.

Dijo: “en El Salvador existe una escuela para policías y judiciales, una suerte de escuelita de las Américas por donde han pasado muchos de los jueces que están trabajando contra nuestros gobiernos, como por ejemplo Sergio Moro, de Brasil”. Añadió: “O Bonadío, de acá, que ha sido una de los invitados de la Fundación Libertad, que es de la Heritage de Estados Unidos y está clavada en Rosario”.

En este marco, hay que recordar que el juez Rodolfo Canicoba Corral había sobreseído a Arribas, lo que fue apelado por el fiscal Federico Delgado aunque su colega, el fiscal Germán Moldes, no sostuvo ese reclamo. De este, Calloni sostuvo: “es un personaje ligado a la corporación judicial, un grupo de jueces que hoy está en el candelero y fue el que intentó producir un golpe de Estado en nuestro país con el tema de Nisman”.

Pidió: “así como estudiamos la Escuela de las Américas con los militares, tenemos que estudiar urgentemente la Justicia”. En ese camino, enfatizó que “uno de los pocos lugares en donde no ha alcanzado esa mano a la Justicia es en Venezuela”.

Calloni consideró que si la ciudadanía argentina y nuestroamericana se diera cuenta de que su Justicia o un sector importante de ella representa intereses injerencistas imperiales, debería “salir a las calles multitudinariamente”.

“No tenemos ninguna diferencia con Brasil, en donde subió la oposición al gobierno por un golpe evidente”, le sumó y explicó que en Argentina “se hizo una injerencia impresionante en las elecciones”.

Sobre ello, imputó: “estuvo Paul Singer, de los fondos buitre, que donó 10 millones de dólares y que en ese grupo de tareas que armó abiertamente y anunció, estaban muchos de los actuales ministros, como la de seguridad Patricia Bullrich y la secretaria anticorrupción, Laura Alonso”.

Fuente: NP

 

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