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La amenaza del Plan Belgrano para el Norte Argentino

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Por Marcelo F. Rodríguez, Sociólogo. Director Adjunto del CEFMA

La propuesta del gobierno del “Plan Belgrano para el Norte Argentino”, que abarca a 10 provincias de la Región: Salta, Jujuy, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y Santiago del Estero, es presentada como una política de “desarrollo y reparación” para esta región del país que, entendemos, debe ser analizada y entendida en el marco de los intereses geopolíticos del imperialismo norteamericano en América Latina.

Dicho plan es uno de los más importantes emprendimientos del gobierno de Cambiemos que busca dejar atrás los procesos de integración y las políticas autónomas que se llevaron adelante en la región, dejando en evidencia cual es la visión que el actual gobierno tiene sobre el papel que debe ocupar nuestro país en ese diseño. En el mismo, el generar las condiciones para la extracción y saqueo de nuestros bienes naturales juega un papel central, papel complementario al que, entendemos, jugara la Ley Antiterrorista aprobada en 2007 y modificada en el año 2011 en el esquema represivo de dicho proyecto presentado bajo la excusa de la guerra al narcotráfico.

Resulta pertinente no dejar de tener en cuenta en ningún momento la particularidad que ha marcado a fuego a los procesos de integración que se iniciaron en la región en las últimas décadas, y que hoy se encuentran a la defensiva ante el avance de las políticas de los EEUU y las derechas que representan sus intereses en cada uno de nuestros países.

El rechazo a la propuesta de los Estados Unidos de implementar el Área de Libre Comercio para las Américas, ALCA, sintetizado en el famoso “ALCA al carajo” que enunció Hugo Chávez en Mar del Plata en 2005, dejó en claro los niveles de autonomía, autodeterminación y antiimperialismo con que es necesario librar la batalla por una integración de espíritu nuestroamericano, como sostenía José Martí.

A partir de esto, se debe entender a estos procesos y a la integración como un instrumento para la unidad, comprendiendo al proyecto de integración latinoamericana como parte de un ideario liberador y emancipatorio, teniendo siempre en cuenta que no todo proyecto lo es, y que ese proyecto y el cumplimiento de ese ideario están en disputa en nuestra región, amenazado por un modelo de integración basado en el sometimiento a los intereses norteamericanos y del gran capital.

Por eso debemos destacar la continuidad, aún en el marco de la crisis capitalista mundial, del sistema imperialista, hegemonizado claramente por los EEUU, teniendo en cuenta que los rasgos esenciales del imperialismo siguen existiendo y tienen una fuerte penetración en nuestro continente, a pesar de las insistentes e interesadas posiciones que buscan establecer la idea de que América Latina es una región que no tiene mayor relevancia en la política norteamericana. En realidad, la nuestra es la región más importante para los EEUU, como bien plantea Atilio Boron, lo cual pude ser demostrado rastreando las políticas tomadas hacia la región por el imperialismo a partir de la Doctrina Monroe, “América para los americanos”, de 1823, primera doctrina internacional que el imperio establece en su historia demostrando la importancia cardinal de la región.

Esto plantea la actualidad y la importancia de la lucha antimperialista en América Latina.

Es que más allá de los discursos aún en boga sobre la desaparición del imperialismo, el mismo, más alla de sus transformaciones, continúa siendo la fase superior del capitalismo como lo planteo Lenin, y en su insaciable necesidad de acrecentar el saqueo de los bienes comunes y las riquezas de todo el mundo adquiere rasgos cada vez más predatorios, agresivos y violentos en el marco de una crisis que se caracteriza como civilizatoria porque afecta y se expresa en varias facetas, entre ellas la económica, la ecológica, la energética, la cultural del sistema, dejando en evidencia la profunda crisis de las pautas de consumo de la sociedad capitalista.

Como bien denunció Fidel Castro en 1992, como consecuencia de esta crisis: “una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer […] el hombre”, frase que para muchos resultó altisonante en su momento, pero que hoy, con el desarrollo de la crisis, demuestra su validez.

Esto debe ser tenido en cuenta al analizar la gravedad de los procesos que se viven en América Latina en el marco del gran diseño geopolítico del imperio norteamericano, para poder dar respuesta a los desafíos que enfrenta la región ante las transformaciones que está experimentando el sistema imperialista a nivel internacional. Transformaciones que se manifiestan en una creciente agresividad y beligerancia del imperio tendiente a volver a encauzar a la región en un patrón de subordinación como el que predominó en gran parte del siglo XX.

Esa preocupación del imperialismo y la importancia estratégica de América Latina para los Estados Unidos tiene mucho que ver con la carrera desenfrenada por el control de los recursos naturales no renovables que son indispensables para el sostenimiento de la civilización del capital. Obviamente, el primero y más importante de ellos es el petróleo, y un dato muy significativo a tener en cuenta es que, según los más recientes estudios de la OPEC publicados oficialmente, las mayores reservas de petróleo confirmadas ya no son las de Arabia Saudita sino las de Venezuela, objetivo principal de las agresivas políticas norteamericanas.

Es así que tanto Venezuela y Brasil, como segunda potencia petrolera sudamericana, adquieren un renovado interés, a lo que hay que agregarle las reservas de agua, de minerales estratégicos y la biodiversidad entre los factores destacados que hacen que América Latina sea una región de una importancia extraordinaria y ocupe el primer lugar en la escala de prioridades de los Estados Unidos.

Así puede explicarse la atención que le dedica a América Latina y que no le otorga a ninguna otra región del mundo, sólo que es una atención que se concentra cuando los países del continente se desvían de las expectativas de la Casa Blanca. Cuando esto se produce, la respuesta es fulminante, no en vano se ha reactivado la IV Flota y ya son más de 70 las bases militares presentes en el continente.

Estas acciones demuestran que los discursos “negacionistas” sobre la persistencia del imperialismo terminan siendo funcionales a los intentos de reafirmación, bajo nuevas condiciones, de esta dominación.

La mirada norteamericana sobre América Latina aparece así de forma muy clara y fue reafirmada por las palabras de John Kerry en 2013 cuando volvió a referirse de la región como el “patio trasero” de los Estados Unidos.

Un buen análisis sobre el significado de América Latina para la geopolítica estadounidense en el presente contexto de crisis, resulta fundamental para no vernos arrastrados por la “modas teóricas” y los cantos de sirena que niegan el imperialismo, el papel de los estados nacionales y la lucha de clases como factores determinantes en la política.

Un punto central en este planteo es el de no entender al imperialismo como un factor puramente externo, sino también develar sus manifestaciones al interior de cada país a través de sus clases dominantes, socias y componentes fundamentales del mismo.

Los EEUU han colocado la competencia por los recursos en el centro mismo de su planificación estratégica y esto hace que el imperialismo redoble sus esfuerzos para sostener su influencia en América Latina, ante el fracaso de su política por instalar un orden internacional unilateral tras la caída de la URSS.

El esquema del nuevo tablero mundial está en juego, las aspiraciones de EEUU se ven amenazadas en un proceso David Harvey a calificado como “crisis en movimiento”, que da idea de la magnitud mundial de la misma y que, más allá de los momentos de calma que esporádicamente pueden alcanzarse en algún punto del planeta, generan simultáneamente una profundización de la crisis en otros, demostrando el carácter sistémico de la misma.

En este devenir de la crisis, la importancia del control de los recursos naturales o bienes comunes con los que cuentan América Latina y el Caribe resulta central para entender la política exterior norteamericana hacia la región.

 

Para debatir sobre estos temas y analizar propuestas de acción conjunta, el 27 y 28 de mayo se realizará en la provincia de La Rioja el Encuentro de regionales del Norte del Partido Comunista. Las actividades darán inicio con una Conferencia Pública de Atilio Boron en la Sala de Cine de la UNLAR, el viernes 27 de Mayo, a las 20 hs, con el título de «Plan Belgrano para el Norte Argentino y el Imperialismo en América Latina». 

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