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NOSOTROS O ELLOS – LA MENTIRA COMO MÉTODO PARA OCULTAR LA REALIDAD – Parte III

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Por Oscar Natalichio, CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONÓMICAS Y SOCIALES (CIEYS)

Para que la mentira, como método para ocultar o deformar la realidad funcione, es necesario contar con una serie de “ingredientes” y, es necesario también evaluar el peso que cada uno de esos ingredientes poseen en lograr que una masa importante de los ciudadanos se convierta en pregoneros de las fabulaciones. Haremos, en primer lugar, una lista y ustedes pueden agregar lo que nos olvidamos y eliminar lo que crean que no corresponde.

  1. El papel de los medios de comunicación masiva.
  2. El odio inducido hacia los K que anula la capacidad de discernir y de pensar.
  3. El exacerbado individualismo que prima sobre lo social y lo solidario
  4. Un manifiesto interés de clase y un manifiesto desinterés de clase.
  5. Un escaso y muy bajo desarrollo de la conciencia social.
  6. La carencia valores, de principios humanos y republicanos.
  7. La degradación como consecuencia de vivir en un sistema en crisis terminal.
  8. La corrupción generalizada de la Justicia y su convivencia con el delito.
  9. La traición de los “periodistas” a la dignidad de su profesión.
  10. La traición y la hipocresía de los políticos a lo prometido a sus mandantes.

Iniciaremos el análisis:

  1. El papel de los medios… ¿Puede considerarse que son tan poderosos que, como afirmaba Magneto, el cargo de Presidente de la Nación es un cargo menor?  No dudamos que esos medios ejercen una influencia nefasta sobre una parte de la población, pero no son determinantes. Desde ya, y pese a su “gran poder”, un 49% de la población no se prestó a sus maquiavélicas acciones. Y podemos asegurar hoy, a 120 días del ingreso de los monopolios al gobierno, que un porcentaje muy elevado ya integra el club de los “arrepentidos tardíos”.
  2. El odio inducido… Siempre hay que crear un “enemigo” al que eliminar. El capitalismo eligió, inicialmente, un enemigo real: el comunismo. Y en todo el planeta incentivó matanzas de comunistas y de todos aquellos que pensaran distintos a sus pretensiones imperiales. Desde fines de la segunda guerra mundial fueron asesinados, en el mundo, con apoyo e instrucciones de los EEUU, decenas de millones de comunistas (sólo en Indonesia asesinaron a casi 2 millones) y hoy, la primera potencia mundial es China Comunista (sacando a 900 millones de sus ciudadanos de la pobreza), que vuelve para los republicanos fascistas ser nuevamente el enemigo. Pero entre la “caída” de la URSS y el día en que China superó a los EEUU (diciembre 2014) se crearon otros enemigos: el narcotráfico primero y el terrorismo después. En menor escala en nuestro país se generó un odio inducido contra los K utilizando, para un sector de la población, la metodología del fascismo: la mentira reiterada en sus medios de comunicación en complicidad con determinados y nefastos políticos (Carrió) y periodistas (Lanata).
  3. El exacerbado individualismo… El hombre es un animal social y es un animal político. Sacarlo de lo social y reducirlo al ámbito individual convierte al hombre en un ser egoísta y a la sociedad que lo contiene en una sociedad débil y manipulable. De lo político no se lo puede sacar, pues cualquier opinión, buena o mala, es una opinión política. El nivel político más bajo es el de los que afirman “que no hacen política”. No se lo puede sacar pero sí se lo puede convertir en un político estúpido y, en la sociedad capitalista ello no sólo es parte de la tarea de los medios de difusión, también tiene mucho que ver la “educación”, en especial la privada, sin que la pública esté exenta de contribuir. En crisis, además, se trata de que prevalezca “el sálvate si puedes” ante que la solidaridad.
  4. Un manifiesto interés de clase… La sociedad está compuesta de clases sociales antagónicas, que constituyen grandes grupos de personas que poseen intereses comunes en su clase y opuestos a otras clases. En cada sociedad, de todas esas clases (obreros, campesinos, burgueses, terratenientes, monopolistas, etc.) hay dos que marcan el mayor antagonismo (trabajadores y empresarios). Hay quien los tienen bien claro: uno de los 83 personajes que poseen el mismo patrimonio que 3.750 millones de personas (la mitad de la población mundial), al preguntársele sobre esa enorme disparidad, expresó, sabiamente: “estamos en una lucha de clases y la ganamos nosotros”. ¿Perdimos nosotros la lucha de clases en nuestro país? En el desarrollo histórico no la perderemos, pero en esta coyuntura NOSOTROS debemos señalar que (hasta ahora) la van ganando ELLOS. Y que parte de ese “triunfo” se encuentra en el desinterés de considerar la lucha de clases como una herramienta transformadora y protectora de la inmensa mayoría de los ciudadanos del país. Dirigentes “socialistas” como Binner se han referido a que la lucha de clases es cosa del pasado y uno de los magnates expresa: la ganamos nosotros.
  5. Un escaso y bajo desarrollo… El ser social genera la conciencia social, pero una vez generada, esa conciencia social ejerce influencia sobre el ser social. Y esa influencia no sólo puede ser positiva, es decir, que se reconozca, que sepa cuales son sus valores e intereses de clase; puede ser negativa: que niegue su propia existencia. Todos los puntos anteriores que desarrollamos convergen a lograr que el pobre vote por el rico sin saber que el rico lo es en virtud a la explotación que hace de su trabajo. Lo despega emocionalmente de su clase social a la cual continúa perteneciendo, para convertirlo en un “idiota útil” en defensa de intereses que no son los suyos. José Martí, en la gesta por la independencia afirmaba: que el esclavo que no lucha por su libertad merecía serlo. Hoy existen 3 millones de pobres más que hace sólo 120 días. Muchos de ellos votaron por el gobierno de los monopolios. La historia brinda posibilidades para que despierten y tomen conciencia o continúen siendo esclavos.
  6. La carencia de valores… La suma de los 5 factores anteriores debe desembocar, necesaria mente, en una pérdida de valores o principios. Desde los que vienen desde el fondo de la historia como: la solidaridad , la amistad, el amor, la honestidad, la dignidad, la honra, hasta los valores creados por la propia burguesía como el amor la patria, la soberanía, la identidad nacional, la autodeterminación. Valores humanos y republicamos son barridos por la “república” de los monopolios que crea en su reemplazo anti-valores tales como el egoísmo, el chantaje, el soborno, la traición, la corrupción, la hipocresía, la fabulación, la mentira serial…  
  7. La degradación como… La consecuencia de vivir en un sistema en crisis estructural hace que las crisis no se reflejen sólo en lo económico y financiero, sino en todos los ámbitos de la vida humana: en la cultura, el los hábitos, en las costumbres, en lo moral, en lo ético, etc. La crisis estructural es una crisis global del sistema que afecta a bienes y a mentes. Como cualquier enfermedad terminal, hay que evitar contagiarse. Como sociedad podemos protegernos, como individuos aislados somos fácilmente dominados. Ahora deberíamos preguntarnos: Si el capitalismo está en su crisis terminal ¿no sería lógico que “cambiemos” este sistema por otro que respete la vida y la naturaleza? ¿No será, acaso, el socialismo lo que puede dar respuesta a este primer interrogante?
  8. La corrupción generalizada…  ¿Qué es lo que queda después de esos 7 puntos anteriores? Queda en manifiesto la corrupción generalizada, hecha institución. Y la primera condición para institucionalizarla es poder contar con los denominados poderes republicanos. Del poder Ejecutivo nada podemos agregar pues está en manos directamente de los corruptos y criminales CEOs de las empresas monopolistas que colocaron, con apoyo de parte de la población, a un imbécil psicópata para que firme sus memorándum. Pero con el ejecutivo no alcanza y con chantaje y soborno se logra entrar en el legislativo, donde sus miembros llegan hasta la indignidad de entregar al país, a su soberanía y a sus recursos a los especuladores financieros, mientras sus cuentas offshore se abren para recibir los importes pactados (sanguchitos) por la felonía cometida. Pero hay un poder que posibilita que todo ello ocurra. Que oculta investigaciones serias y promueve falsas. Que carece totalmente de principios, de honor, de ética, y de cualquier tipo de valores republicanos: es el poder judicial, donde hay algunos jueces que mantienen una muy limitada y acotada dignidad, pero una mayoría de delincuentes y personeros de los monopolios y de la oligarquía son los que actúan como tales. Allí no hay “ñoquis” porque trabajan para la injusticia y son los señores de la nobleza feudal a las que no se los puede despedir ni quitarles privilegios. La balanza de la justicia inclinada a favor de sus amos poderosos y su venda convertida en un parche negro de piratas.
  9. La traición de los “periodistas”… En nuestra juventud, muchos de nosotros soñábamos con ser periodistas. De poder informar al público de los acontecimientos. De colocarnos del lado de la verdad, de la honestidad profesional, de honrar la actividad. Posiblemente la profesión del periodismo ha sido una de las más afectadas por esa degradación colectiva de gran parte de ellos comandados por Lanata y convertidos en mercenarios y cipayos.
  10. La traición… La vida nos da sorpresa. En el radicalismo Alfonsín volteado por Clarín y Alfonsín protegido por Clarín. No son la misma persona: uno es el padre y otro el hijo. El retroceso del radicalismo lo lleva a su autodestrucción. Personajes como Sanz o el inmoral Morales que aún retiene detenida, vulnerando todo derecho a Milagro Sala, borran con su mediocridad, complicidad y traición a su historia, a un partido centenario. Stolbizer compitiendo con el agente de la CIA Carrió por ver quién ataca más y mejor a los K, es otro espectáculo denigrante de éstas dos pornógrafas de la política. Massa, con expresión de nene estúpido “sorprendiéndose” con ojos saltones de las medidas y declarando (como si no lo supiéramos) que lo único que no subió fue el salario. Los gobernadores que aceptaron el chantaje (y soborno) del gerente Mauricio, que si no votaban por el acuerdo buitre no les enviaría dinero y los senadores (salvo excepciones) que pudieron haber tirado a la basura ese nefasto acuerdo y lo votaron para desgracia de la actual y futuras generaciones. Y dentro de todas estas felonías hay una que “produce ternura”, es la de los sanguchitos de Bossio, cuyos valores reales iban a para a una cuenta offshore y esto de lo surge de Panamá, ¡pobre!, le complica la vida y la transferencia.

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