Mundial 78: Aquellos fusiles que disparaban flores

Mundial 78: Aquellos fusiles que disparaban flores

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Esta es una de la muchas vergüenzas periodísticas, que pintan de cuerpo entero el rol que ocupó el periodismo cómplice, en la última dictadura. Pero seguramente, se trata de uno de los hechos más aberrantes que hayan cometido los socios de terrorismo de Estado, desde un medio de comunicación que utilizaba al deporte como vehículo de propaganda.

Editorial Atlántida de la familia Vigil, había puesto en manos de Videla-Martínez de Hoz, a todas sus publicaciones. Con cada una de ellas, llegaba a un público distinto. El mensaje del “Proceso de Reorganización Nacional”, le apuntaba a la clase media desde “Gente”, a la patria agroexportadora a través de “Chacra”, a los amantes del deporte con “El Gráfico”, a la mujer desde “Para ti” y a los pibes con “Billiken”. Ante la falta de un semanario político, crearon “Somos”.

Todas cumplieron un rol, fundamental. Desde esas revistas se repartían las postales “Argentina toda la verdad”, que se editaban junto con las direcciones de los principales políticos y representantes de la cultura, que defendían la causa “antiargentina”, en el planeta. El plan era que ciudadanos comunes cuenten la “verdad”, a quiénes habían sido “engañados” por sobrevivientes del terrorismo de Estado y exiliados.
“La guerra terminó -decía la revista-. Escucharon a los delincuentes subversivos. No les tembló la mano para sentenciar a un país que a un costo muy alto, logró vencer a un enemigo que intentó destruirnos. Ahora son ustedes y sus conciencias los que deben saber si hay que seguir juzgando mal a un país que supo apostar a su futuro”. 

En “Para Tí” y con el título “Habla la madre de un subversivo muerto”, se publicó una nota en la que Thelma Jara de Cabezas, por entonces detenida-desaparecida en la ESMA, fue llevada por una patota encabezada por el represor Ricardo Cavallo a la confitería “Selquet” (Figueroa Alcorta y Pampa), para fraguar un reportaje.
En ese supuesto diálogo, Cabezas acusaba a los organismos de derechos humanos, de “mentir sobre la existencia de desaparecidos”.
Por esta historia, el director de la revista Agustín Botenilli, fue procesado por el juez Sergio Torres, quien lleva adelante la megacausa ESMA, por el delito de “coacción”.
Después, la Cámara Federal Porteña revocó el procesamiento…

“Gente”, dirigida por Chiche Gelblung, publicó en tapa la muerte de Norma Arrostito; cuando se encontraba con vida en la Escuela de Mecánica. La operación que fue tapa, buscaba quebrar las filas de Montoneros, después de haber perdido supuestamente, a una pieza clave de su conducción.

En los ’90, los Vigil fieles al neoliberalismo, prestaron su colaboración al menemismo. No solo a través del papel, esta vez recibieron un canal de televisión para amplificar su voz. La privatización de Telefé, casualmente cayó en sus manos…

En dos momentos claves, “El Gráfico” cumplió un rol estratégico: Mundial ’78 y un año después en el Juvenil de Tokio, cuando arribó a Buenos Aires la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Este recuerdo, está ligado a la primera historia. Había terminado la última fecha de la primera fase de la Copa jugada en Argentina y la derrota del local con Italia, ocupaba la tapa de la edición 3062 de la revista (13 de junio de 1978). Por lo tanto, a la competencia le quedaban 12 días y una publicación que llegó a tirar por entonces más de 250 mil ejemplares cada 7 días, llegó con todo su poder de fuego a manos de Ruud Krol (capitán de Holanda), muy pocas horas después de la salida a la calle.
Solamente los dueños de uno de los cercos mediáticos, más oscuros que vivió la Argentina (cualquier similitud con el presente, es pura coincidencia), podían animarse a escribir una carta del jugador a su hija, que nunca existió…

El rebote lo conocimos muchos años después, pero el silencio que reinó hasta el 25 de junio, día de la final, fue absoluto. Sin embargo el hecho provocó la reacción de la embajada holandesa y la Real Asociación de Fútbol de los Países Bajos, amenazó con retirar al equipo de la competencia.

El autor fue el corresponsal de “El Gráfico” en Mendoza, Enrique Romero; el “Cabezón Romero”, jefe de Deportes del diario “Mendoza”.
La carta es una defensa de la dictadura, con eje en la paz y se planta contra las todas las voces que atacaban el Mundial. Es una operación, digna del Centro Piloto de París (la embajada paralela que la Armada armó en Francia, para desarmar denuncias en los medios europeos) o de Burson Marsteller (la consultora de Estados Unidos, que fueron los guionistas de la dictadura. Autores de la publicidad de la silla y “Somos derechos y humanos”).

No tengas miedo, papá está bien, tiene tu muñeca y un batallón de soldaditos que lo cuida. Que lo protegen y que de sus fusiles disparan flores. Dile a tus amiguitos la verdad. Argentina es tierra de amor. Algún día cuando seas grande podrás comprender toda la verdad.

La carta dedicada a Mabelle, la hija de Krol de tres años de edad, comenzaba diciendo: “Mi preciosa. Tu madre te leerá esta carta. Quiero decirte antes que nada, que te extraño mucho, aunque el recuerdo y la sonrisita que sale de tu foto, siempre me acompaña. Ya compré la muñequita que te prometí. Es rubia como tú y tiene un par de ojos exactamente iguales a los tuyos. Camina, habla y muy pronto, cuando yo regrese, jugaremos con ella tirados en el living.
Mamá me contó que los otros días lloraste mucho porque algunos amiguitos te dijeron cosas muy feas que pasaban en Argentina. Pero no es así. Es una mentirita infantil de ellos. Papá está muy bien. Aquí todo es tranquilidad y belleza. Esta no es la Copa del Mundo, sino la Copa de la Paz.
No te asustes si ves algunas fotos de la concentración con soldaditos de verde al lado nuestro. Esos son nuestros amigos, nos cuidan y nos protegen. Nos quieren como toda la gente de este país, que desde el mismo momento de la llegada nos demostró su afecto. Como en el aeropuerto cuando nos esperaron con banderas de nuestra patria y nos tiraban besos y todas las manos querían abrazarnos”.

Romero habla del “Prinicipito”, un pibe mendocino al que los holandeses le abrieron las puertas de la concentración en la primera fase: “Todas las noches después de la cena me llevo a Principito -¿te acordás? es nuestra mascota- a mi habitación. Le enseño por enésima vez tu foto y conversamos mucho sobre ti. Tanto que ya te conoce. El me llena un poquito tu ausencia. Se adormece como tú, cuando comienzo a contar los mismos cuentos que tantas veces has escuchado. A la mañana muy temprano sube a nuestras habitaciones a despertarnos. Hasta en eso me hace recordarte más, porque es igual a ti cuando vienes nuestro lado a buscar el calor de mamá y papá apenas te levantas. ¿Sabes qué me pregunta? ¿Soñaste con Mabelle, Ruud?”.

El texto finaliza con aquella imagen de fusiles que disparan flores: “Cada vez hace más frío. Por las ventanas del hotel vemos todos los días caer la nieve. El paisaje es hermoso pero me faltas tú. Sonríe, pronto estaremos juntos. No tengas miedo, papá está bien, tiene tu muñeca y un batallón de soldaditos que lo cuida. Que lo protegen y que de sus fusiles disparan flores. Dile a tus amiguitos la verdad. Argentina es tierra de amor. Algún día cuando seas grande podrás comprender toda la verdad.
Te adoro, cuidá a mamá, esperame con una sonrisa y andá pensando un nombre para la muñequita. Mi beso. Papito.
PD: Yo ya elegí el nombre para tu muñeca. Sería Argentina. Si puedes elegir uno mejor, dímelo”.

Krol habló con “Página 12” en 1993: “No sé por qué razón ese periodista inventó esa carta. ¿Por qué a mí? ¿Por qué utilizarme de ese modo? Me gustaría saberlo. Jamás escribí eso, más aún, jamás escribí una carta en inglés en toda mi vida. Además, a mi hija Mabelle era absurdo escribirle una carta en inglés, sencillamente porque es holandesa”.
En una entrevista publicada en el diario “El País” de España en 2010, Ruud Krol declaró: “El clima político de aquella Argentina era terrorífico. No podías salir a la calle ni ir de compras. La policía acompañaba con metralletas al autobús, la gente nos gritaba… Si hubiésemos ganado, teníamos previsto evitar que Videla nos diera la Copa”.

La noche del 25 de junio del ’78, en el Hotel Sheraton se realizó la “Cena de los campeones” y los holandeses no fueron a recibir sus medallas.
“El Gráfico” nunca se disculpó por tamaña mentira. Krol en aquel ’78, brindó una conferencia de prensa negando haber escrito la carta, pero nadie publicó la respuesta…

Cuando el 2 de febrero de 2002, Máxima Zorreguieta se casó con el príncipe heredero de Holanda, le permitieron que el músico Carel Kraayenhof, ejecutara “Adiós nonino”. Pero paralelamente, le prohibieron que su padre, funcionario de la dictadura argentina, presencie la boda.
Son recuerdos del infierno, 40 años después.

4 Comentarios

  1. Qué historia la de esa carta falsa,por favor.Cuánta mentira envasada y lanzada a los cuatro vientos por esa maquinaria infernal del periodismo,esa fuerza de choque del terror.

  2. Gracias Gustavo por esta informacion que nos brindas ,despues de casi 40 años solo un investigador como vos hace que el comun de la gente pueda tener acceso a ella. lamentablemente en estos dias la historia se esta repitiendo …

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