Cresta Roja y el modelo Macri: Represión, despidos, baja de salarios y...

Cresta Roja y el modelo Macri: Represión, despidos, baja de salarios y contratos basura

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Primero, las balas de goma y los palos en la autopista Riccheri. Después, la reincorporación de menos de la mitad de los despedidos, con sueldos reducidos y contratos por seis meses. A ese paisaje, el neoliberalismo modelo 2016, lo bautizó “trabajo de calidad”.
Sabiendo el peso de su provocación, el presidente llegó a la planta de Cresta Roja (20 de mayo de 2016), luego de militarizarla. Vetar la ley antidespidos, en el mismo escenario donde reprimió por primera vez a trabajadores en su mandato (22 de diciembre de 2015), tuvo un peso simbólico importantísimo; para quien siempre está dispuesto a mostrarse “fuerte ante los débiles y débil ante los fuertes”.
Pero además, hacerlo con una “guardia” de obreros domesticados detrás (pocos trabajadores, muchos supervisores y personal jerárquico), fue el valor agregado para reivindicar su vieja condición de patrón. El resto de la planta, estaba en el comedor, en señal de protesta. No quisieron ser usados por su verdugo.
El largo listado de mentiras oficiales, arrancó con Macri jurando que las obligaciones con los trabajadores, estaba al día. Mientras el presidente estaba en viaje, los empleados paraban por sueldos impagos.

Ese es el modelo. Cruel, insensible y miserable. Los trabajadores tienen que esperar su turno, mientras los sojeros ya metieron en el bolso, devolución de retenciones y devaluación.
La teoría del derrame indica que el pueblo estará autorizado a comer, después que la oligarquía se empache.

“Nos enteramos de la visita porque salió en Internet, nos presentamos a trabajar pero arrancamos de paro porque no nos pagaron. Cuando Macri llegó a las 10 ya estábamos de paro desde las 8.30, la planta estaba parada, y se desesperaban para que empecemos a trabajar porque venía el Presidente, decían que fue un error administrativo al liquidar los sueldos, nos trataban de convencer y se llegó a un arreglo. Empezamos a trabajar pero con la desconfianza de que no habíamos cobrado, recién nos depositaron los sueldos después del mediodía, por eso todo lo que él dijo fue una mentira”, firmado Darío Sánchez, uno de los trabajadores que pudo ingresar a la planta el mes pasado.
Macri se llenó la boca planteando que todos los trabajadores “están adentro” y se olvidó de los 1.000 que la empresa no deja entrar, que ganan apenas 6.000 pesos por mes (2.000 menos que el nuevo salario mímino y 1.000 menos que un joven subsidiado de McDonals) y que no tienen la certeza de volver a recuperar el trabajo (si los despiden, la limosna que hoy están percibiendo, será descontada de su indemnización).
En síntesis, de 3.500 despedidos, solo retornaron 1.300, a los que entre otras cosas, se les arrancó el presentismo.
El presidente escondió que los que fueron reincorporados, tienen contrato basura y sueldos menores al que tenían en 2015.
Terminado el acto, los operarios exigieron a la comisión interna una asamblea para discutir las condiciones de trabajo y la continuidad de delegados que parecen agentes del macrismo.
Ese es el modelo. Cruel, insensible y miserable. Los trabajadores tienen que esperar su turno, mientras los sojeros ya metieron en el bolso, devolución de retenciones y devaluación.
La teoría del derrame indica que el pueblo estará autorizado a comer, después que la oligarquía se empache. No hay remedio, la naturaleza repartió así las cartas y las condenas son eternas.
Son fieles a su ADN político, responden a su naturaleza. Esto es todo, no tienen nada más para ofrecer…

1 Comentario

  1. Encima de cínico es un provocador. Quiere hacer demostración de fuerza y cada día le sale peor. Es un hipócrita declarado, perverso y estafador. Algo más que agregar? Todo lo que diga de este inmundo personaje es poco. Prefiero felicitarte a vos por tu gran editorial. Un beso Gustavo Campana!!!

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